despedida de año y resumen breve de 2012

Ha llegado el fin de 2012. Ha sido otro año de altas y bajas.
A este punto en k escribo, estamos en casa de unas amistades para despedir el año.

Llegamos como a las 8pm con los pasteles de yuca que hizo E.J. Los pasteles quedaron bien ricos y sabrosos. Ivette hizo arroz con gandules y pernil. Así que tuvimos una cena boricua para despedir el año. Esperamos las doce y abrimos una cidra de manzana (que casi se explotan en el congelador por que se olvidó sacarlas)…. cada cual se dieron sus respectivos abrazos y besos pero nada de escándalos. En la calle se oyeron ruidos de petardos y otros artificios. Al rato nos despedimos y una vez en la casa, me puse a ver la tele pero me dormí en el sofá y me fui a la cama.

En enero del 2012, estuve en la conferencia de ALA de medio año. De momento ni recuerdo dónde fue. Para mi cumpleaños en febrero pedí varios días de vacaciones y creo, si mal no recuerdo, E.J. me invitó a comer para festejar mis 58. Nada espectacular y solo tranquilo en casa.

Altas y bajas el resto del año, tanto personales como económicas. He estado bastante apretado del bolsillo, que a veces no me rendía la plata ni para comer. He tenido que usar parte del sueldo para comprar en la universidad, y cada vez que se puede, me llevo mi almuerzo al trabajo. Los precios de la comida en el trabajo son obscenos, altos verdaderamente que no se puede comer ahí todos los días. Hubo veces que llevé comida para casa para no tener que cocinar.

En  el último trimestre del año se nos dijo a los que estamos por contrato en el trabajo, que no nos iban a renovar el contrato y que nuestra última fecha de trabajo es el 31 de junio de 2013. He estado buscando y enviando solicitudes de empleo, hasta tuve una entrevista preliminar con una universidad en la Florida, pero no he escuchado nada de ellos. Quizás no llegué a sus expectativas. Tengo que acelerar mi búsqueda para encontrar trabajo o este año 2013 lo termino de vuelta en mi anterior trabajo en Puerto Rico.

No puedo asistir a la reunión de medio año de los bibliotecarios por que no tengo plata. Estos dos últimos meses has sido bastante duros y con deudas hasta el copete… entre ellas, pago del abogado para resolver lo del carro que se compró cuando estuve en PR, a nombre de mi madre, y que se devolvió. Desde noviembre me están sacando trescientos dólares mensuales hasta que se pague la deuda. La historia del carro está en un posting viejo, o se perdió cuando me jaquearon la cuenta para enviar spam. Luego pagar a la persona que ayuda con el cuido de mi madre en PR, encima de que tengo que pagar renta, cable e Internet, electricidad, gas (que por poco me la cortan a fines de año), tarjetas de crédito (que con eso he pagado algunas cuentas, pero siempre hay que pagarlas y tengo una en retraso).

No es que esté “bicheando” o quejándome, digo la verdad y esta forma me ayuda a relajarme y desahogarme.

De salud, jodío…. tengo la espalda fastidiada (espacio entre vertebra L5 y S1 es casi inexistente), en estos dos últimos días, un dolor en los hombres que no lo aguanto que de solo respirar profundamente, me duelen. Estuve el domingo, con lo que pienso que fue uno de esos virus que llaman de 24 horas, con vómitos, dolor en todo el cuerpo, malestar, diarrea, y que sé yo que más.  Ya el lunes para despedida de año, me sentía mucho mejor. Por supuesto que el nivel de azúcar estaba sobre los 200 ese día hasta que volví a tomar los medicamentos.

Esto es un panorama general…. continuo en otra ocasión.

sobre jaquecas y otros asuntos

Muchas de las decisiones que uno toma, la mayoría traen repercusiones. Éstas pueden ser funestas o no. Pienso que mi decisión de regresar a trabajar en los EE.UU. fue algo que pude haber pensado mejor. Si te creías que el cambio iba a ser para mejorar, no ha sido así el 100%. Económicamente sigo en las mismas prerrogativas que cuando estaba en PR ahora con el agravante que tengo que pagar renta (antes vivía en la casa de mi madre “rent free” pero pagaba las utilidades). De que quería regresar a los EE.UU. a trabajar, ciertamente. Sin embargo el sector financiero nunca ha sido una de mis fortalezas y aunque no he pasado grandes necesidades y he tenido para comer, los acreedores regulares (como transporte, utilidades y entretenimiento) y los no regulares (impuestos, pagos de cuido y sus aledaños), me persiguen a todo dar.
Ahora mismo, el maldito gobierno de macondo le ha embargado a mi señora madre una cantidad por que estoy con ella en la cuenta. Ahora tengo que devolverle esa cantidad a mi madre (que no sé de donde la voy a sacar) por que ella necesita comprar medicamentos, y sus cosas de diario como los underpads, pañales desechables y pagar ciertas cuentas. Que dos días a la semana deje de asearse, estoy consciente que es preocupante por su condición pero no letal, en lo que “encabullo y vuelo y tiro”
Esto y otros agravantes me tienen con un dolor de cabeza terrible y con muchas decisiones que tomar. Mi trabajo ya es “finito” (a menos que suceda algo de aquí a enero 2013). Tengo trabajo seguro hasta junio 30 del próximo año. A partir de esa fecha, no sé a donde iré a parar. Como no soy adivino (como muchos creen serlo y te pronostican hasta cuando vas a ir al baño), tengo decisiones que tomar que serán en su momento determinado, cruciales. A estas alturas no sé que hacer y “desaparecerme” como he pensado muchas veces durante mi vida, no es la solución… no importa donde estés, el problema sigue ahí.
De regresar a macondo, podría trabajar en mi antiguo empleo pero no es seguro. Con la discriminación rampante contra las personas de la tercera edad que existe en todos lados, algo difícil se me hará salir adelante, pero de que logre algo, no tengo la menor duda que lo lograré.
Tengo que sondear también la posibilidad de quizás traer a mi progenitora a estos lares del norte pero en su condición, dudo mucho que pueda o quiera ella hacerlo. También por su testarudez, la preferencia de quedarse en su casa, de estar entre los suyos se balancea más a su deseo de quedarse ahí.
Por otro lado, las condiciones económicas de macondo están del carajo. El coste de vida, especialmente las utilidades, está por el cielo y el “ay bendito” boricua no vale para nada. Claro que estoy claro que uno tiene que estar al día con sus obligaciones pero no a los altos costos por los cuales se están pagando. Y para empeorar la cosa, el estado policial en que se vive en macondo le quitan a cualquiera el deseo de regresar a su tierra natal.
Y por ahora, mi descarga del día…