Primeros días del 2013

Se despidió el año en casa de Ivette y Jesús. Allá se llegó con pasteles ya hervidos que preparó E.J. en la casa. Antes de ir, o el día anterior, no recuerdo bien, se fue a Payless shoes. E.J. se compró unos zapatos negros, y yo, aunque me medí unos que me gustaron, no me calzaban bien. A sus insistencias, me afeité (no quería hacerlo), pero lo hice. Se estrenó ropa nueva, y ni siquiera un calzoncillo me he podido estrenar. Pero nada, pa’lante. Lo importante es que se disfrutó la noche, tranquila, en la casa de los Torres. Comimos, bebimos coquito, y a las doce, solo nosotros en la casa, nos abrazamos y nos deseamos buen año. Tomamos cidra de manzana y al rato nos fuimos para casa.

El día de año nuevo me fui con los Torres para Hollywood. No quiso ir por que comenzaba a trabajar al día siguiente y su rodilla no quería ser lastimada para poder ir relajado y descansado a su nuevo trabajo. Yo me fui entonces para el paseo de las estrellas, donde estuvimos caminando y mirando el gentío que había. Nos tomamos algunas fotos en el paseo y en el “mall” de Hollywood/Highland donde está el Teatro Dolby (antes Kodak). Estuve buscando una taza termo de café con motivo de Marilyn Monroe, para llevársela a E.J. pero no la encontré. Ya tiene tazas (mugs) de café. Entré a varias tiendas en ambos lados de Hollywood Blvd. De ahí, me trajeron a la casa. Creo que nos pusimos a ver la tele.

Estuve en USC el día 2 de enero para buscar el bus pass y los medicamentos. Pasé por mi oficina y me llevé para la casa el material para trabajar con lo del índice de cuentos. Ni recuerdo que comimos ese día. El jueves y viernes, estuve trabajando con lo del índice. No salí para nada de la casa. Ah, que valga que sigo con la molestia en la pierna izquierda debido a mi problema de fusión de la columna vertebral. Entre sentada y sentada, vi algo de la tele. Vimos la novela de Eva que estamos atrasados como un mes y medio. El viernes, E.J. amaneció con el virus (dolor en el cuerpo, huesos, vómitos). Solo tomó jugo de frutas con manzana molida dentro y eso lo ayudó algo. Como no quiere vomitar, no ha comido nada y le duele su estómago. Ya me cansé de ofrecer y oír de respuesta “es que no quiero vomitar más, ya bastante he vomitado en mi vida.

El viernes, en la casa todo el día. E.J. no fue a trabajar (y tampoco hoy sábado). Y yo no hubiese ido tampoco, pero cuando me dijo que no iba tampoco hoy, me acusó de que lo miré raro. Yo me quedé callado porque calladito me miro más bonito. Hoy sábado, como al mediodía, fui a comprar pan por que ofrecí una sopita de pan y negativa fue la respuesta. De todas forma, busqué pan, café y azúcar. Aproveché el viaje para comprar una bombilla para una de las lámparas del cuarto y pega para unir el picador de madera.

Pasé toda la mañana trabajando en lo del índice. Ahora a continuar con eso… mientras escribo esto oigo ruido en la cocina…. a ver que será.

Como siempre, transcurre todo igual más o menos.

Leave a Reply